martes, 3 de noviembre de 2015

CHICA NUEVA EN LA PAGINA.

Para aclaración de quien ande buscando la web Digalum, decir que es inventada, para no dar nombres reales de lugares ni de personas. Supongo nadie se verá reflejado realmente en caso de leer esto, (cosa bastante improbable), pero de ser así, que por mi parte no quede protegerles en su privacidad, y protegerme yo de ellos asimismo.

En Digalum habían poquitas personas de mi ciudad participando activamente: acudían incluso sin inscribirse a las actividades pero jamás publicaban mensajes, ni daban opinión a temas abiertos, ni nada de nada, es mas: algunos desconocían incluso que se pudiese escribir en otra sección que no fuese la de próximas actividades y la pestañita de "apuntante".

Habían como cuatro o cinco que copaban el Foro. En principio fueron amables conmigo  y me invitaron a participar. Según ellas había que mover aquello, y siempre un soplo de aire fresco, venía bien.

Eso fue al principio...según iba participando, escribiendo, comentando, proponiendo, etc, como que les empezaba a notar algo "picajosas" conmigo. En alguna ocasión alguna vino a decir que tanto participar yo, como que impedía que ellas escribiesen.

No sé si alguien ha participado en un foro de opinión de los muchos que hay por internet: uno opina y se publica, y hay tantas entradas o publicaciones como usuarios hayan escrito: no hay límite por día ni por persona, ni como en los telegramas que cobran por palabras: nada, uno escribe, envía y allí queda, como en un chat, (sin tanta inmediatez), o en un blog donde hay entradas de gente que comenta....etc.

Comprenderá quien sea algo objetivo, que aparte de tener que tomarse la molestia tras mi aparición de leer algunos textos más de los que habitualmente habían...no se coartaba la libertad a nadie, ni mi participación relegaba la de ningún usuario: todos podían participar a la vez. No es como llamar a la radio y que te de ocupada la línea telefónica porque yo estoy entreteniendo al locutor.

Pues ya la primera en la frente, pero el entusiasmo del principiante no tiene límites, y cualquier zancadilla malintencionada es interpretada como un despiste accidental y sigues... hasta que vuelves a caer.

Un día en un tema del foro sobre frases sueltas de libros, alguien de cuyo nombre no quiero traer: digamos, Subrona por decir algo y que es fusión de dos cosas que me vienen a la mente ;) suelta algo que para mí en ese momento carece de importancia y viene a referir algo del cansancio de sus órganos genitales. La verdad que creí andaba enfadada por algo en su vida personal, laboral etc, y dado que tampoco teníamos confianza ni le pregunté más.

En todo Foro que se precie, así como en la vida, hay quien anda por los "matojos", es decir observa, va hilando y no dice nada, pero se va haciendo su propia composición de las cosas y situaciones, (no siempre acertada ni objetiva, pero se la hace), así que alguien se encargó en unas semanas en hacerme notar aquello que me había pasado inadvertido sobre genitales y hartazgos.

Este pequeño e insignificante hecho, fue el detonante para toda la enemistad futura con Subrona, y por ende, con su corte  de amigos, que a la hora de elegir bando, no dudaron en disculpar sus ataques, pero sí condenar mi llamada "defensa", contraatacando con sus mismas armas: la ironía y el manifiesto evidente de mi poca simpatía, la cual ya era claramente recíproca, pública y notoria, todo esto, sin llegar a conocernos personalmente ni intercambiar más de unas frases en el foro.

Cuando tuvimos oportunidad de vernos cara a cara, evitó siempre incluso que yo conociese su identidad para que no asociase su nombre de usuario a su cara, pero siempre hay quien te hace el "favor" de soplarte al oído, y ya le puse cara, incluso antes que al fin, no tuviese más remedio que hablarme cara a cara cuando alguien nos "presentó formalmente". Pensé que a partir de ahí se acabaría todo: fuera del foro, había comprobado no me lancé a su yugular, ni fui grosera, ni maleducada...nada: ingenua de mí... había que seguir inventando cosas sobre mí para desprestigiarme y seguir haciéndome quedar mal por cualquier comentario. En una reunión para un café, supuestamente distendido entre amigos potenciales que intentaban formar un grupito, yo misma le debí dar la idea al exponer una teoría, y la usaron contra mí haciendo que pareciese poco más que una psicópata.

Mi argumento, fue que si yo usaba un Nick y eso en internet crea un anonimato que alguien puede usar negativamente para ofender sin medida, no tenía sentido luego al acudir a una quedada, usar el Nick en cuestión, pues te dejaba en evidencia. Yo no tenía problema en identificarme con el mismo Nick que escribía porque no tenía nada que esconder, pero mi idea mal entendida fue comentar, que para no tener problemas, como había ocurrido, que alguien no me daba la cara por algo comentado en internet, y que ya quedaba fuera de lugar: lo mejor sería usar un Nick para el Foro, y que nadie asociase a una cara, y otro para acudir a una kedada, sin dar explicaciones: nunca lo había hecho, pero era una idea que para mi era muy razonable.

Mi perdición fue haber dado aquella idea a Subrona y secuaces: a partir de aquel momento empezaron a ver fantasmas en cualquier usuario nuevo que participase en el foro: creían que me escondía tras una docena de nicks para volverles locos o yo que sé con qué intención: pero vamos a ver: si yo ya escribía y me enfrentaba a ellos y sabían quien era yo, y habíamos compartido mesa y mantel incluso, no existía ese anonimato de internet ya: ¿a qué iba a inventarme usuarios que no tenían nada que ver conmigo ni nadie conocía para hablar tranquilamente con ellos como si tal cosa?. No tiene sentido que yo a cara descubierta me declare enemigo tuyo, y luego sea tu coleguita en un foro, inventándome una dulce personalidad, si no voy a tener la oportunidad jamás de dar la cara o me veré descubierta: absurdo totalmente. Hubiese servido antes de darme a conocer, pero NO DESPUES.

Esta idea, simple para mí, creo a día de hoy aun no se entendió. El daño colateral fue una chica con el nombre de una famosa amante de las matemáticas, que en un delicado momento ingresó en la web y quiso participar, y los recelosos pensaron era una de mis múltiples personalidades o nicks para participar en el lugar aquel: ni siquiera acudiendo a una quedada junto a diez personas, incluida yo, quitó a ciertas personas en mi contra, la idea que ella y yo en realidad eramos la misma. La mente enferma de alguno de ellos, supongo hasta llegaría a pensar que la contraté para que diese la cara por mi...de traca amos. Supongo que con el tiempo caerían de la nube, pero  ya era muy tarde para perdones ni reconocimientos. La cuestión es que nunca me importó demasiado si no despierto la simpatía en algunas personas, y por tal motivo con mas o menos justicia para mi forma de entenderlo me apartan de un grupo. Lo que me revienta realmente es que para alejarme, alguien deba destruirme inventando algo. No encajo: lo acepto, pero para permanecer tú no digas que yo hice algo inaceptable que no hice: así de claro. Porque aparte de la creación de varios "alter egos", otra calumnia infame, fue la de acusarme de usar un nombre de niña, (que nunca pronuncié, pero quisieron ver la similitud con una canción infantil que cité), para atacar a su madre. Esto si fue la gota que colmó el vaso. Que alguien invente eso y vaya con el cuento, ya no deja opción a explicaciones: por mucho que me sorprendí y más tarde quise por privado negarlo y dar mis argumentos, el daño para una madre supongo cegó la objetividad y la verdad, y ni me quiso escuchar: condenada sin juicio por una mano maléfica que quiso ver maldad donde no la había y envenenó a los protagonistas en mi contra. Es cierto que la canción iba dirigida a Subrona, y era un ataque infantil como la propia canción...pero de ahí a ver en uno de los personajes del tema el nombre de la  hija de ella y que lo usara por eso para hacerle daño...tanto retorcimiento solo era posible en la mujer aquella amargada y mala que propagó la calumnia y que me amenazó por privado, insultándome incluso, en una historia que ni le iba ni le venía. Pero públicamente nunca se manifestó y resultaba encantadora. Tuve que amenazar con mostrar sus escritos si no paraba su ataque contra mi, revelando incluso conversaciones privadas donde ella misma en un tiempo que se había acercado a mi inicialmente, criticó vorazmente a algunos que ahora eran sus fieles amigos. No iba a permitir más ataques ni más infamias: ya no sabrían de mí y por supuesto no me apetecía relacionarme con esta gentucilla, pero moriría matando y usaría mi artillería con cosas reales no inventadas como habían hecho contra mí.

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