Dentro de la categoría: "grupos de amigos desconocidos", con los que haces piña durante una temporada, por cualquier motivo ajeno casi a tu voluntad, pero que finalmente surge la extraña asociación entre gente variopinta sin apenas nada en común y con la cual en condiciones normales, jamás hubieses coincidido, está el grupito majo que he conocido de bailadores de ritmos latinos, en las clases de baile este invierno pasado.
Al principio ni sabíamos cómo nos llamábamos: acudíamos a clase, nos saludábamos tímidamente y atendíamos a las explicaciones de los profesores. El profesor que es muy enrollado y bastante más joven que yo, la verdad se ha currado lo de los grupos: aparte de coordinar distintos grupos a distintas horas para dar clase de latino, el muchacho también ha hecho grupos de whatsapp para que estemos en contacto e informados de cualquier novedad o evento relacionado con el tema. Aparte de eso, al principio proponía actividades al grupo, al margen de las clases: ir al cine, quedar después de clase para tomar unas cervezas y unos pinchos...etc. Yo no me he podido dedicar a cultivar las relaciones sociales más allá de las clases, y cuando se ha propuesto algo puntual por un cumpleaños o las obligadas fiestas navideñas, en donde parece por fuerza hay que compartir un ratito de vino dulce y algún que otro mantecado o similar en grupo por aquello de felicitar las fiestas al acabar la semana de clase coincidiendo con la nochebuena o nochevieja....aunque no hay vacaciones como los escolares, algún día se pierde de los dos semanales que tenemos programados.
La verdad que a pesar de no conocernos a priori, y comunicarnos mucho por whatsapp, ha transcurrido todo este año de forma más normal, más fluida y sin ningún tipo de pique, susceptibilidad ni nada por parte de nadie: quien ha querido estar bien, y quien no pues buen camino lleve y nos vemos en los bares. Simplemente, al ser un número cuantioso, se genera un tráfico de datos importante, y eso hace que se resientan algunas baterías , pero por lo demás: perfecto, y si no: el moderador del grupo, es decir: el profesor, o profesores, (que ahora el poder de los grupos en whatsapp se comparte), se encargan de poner orden y llegado el caso, paz, o la aclaración definitiva para continuar o no en un grupo determinado: no hubo que invitar a nadie a marcharse, y desde luego: ninguna pelea de gatas marcando territorio, insultos de tipo vendedora de fruta y verdura en un mercado de abasto...nada de eso.
No he podido como digo, por distintos motivos dedicarme más a esta gente y compartir momentos de ocio con ellos, pero desde luego es una buena opción un grupo, en el que aparte de querer salir y conocer gente, haya un motivo común y una motivación: el baile, y que entorno a el gire todo.. un taller de fin de semana, una salida para bailar, las clases mismamente para seguir aprendiendo unos y perfeccionar otros...todo un mundo el que conocí este año, y del que aunque sea a mi forma pedaleando mientras otros van a toda máquina, no me pienso apear. Me gusta bailar y me gusta que la gente no entre en otras valoraciones aparte de eso, y que respeten al igual que son respetados.
Además que, en estos grupos, aunque haya de todas las edades, me gusta encontrarme con gente de mi edad y mucho más joven. En los de singles, mayoritariamente conozco gente de la edad de mis padres, e incluso casi de posibles abuelos, y aunque la experiencia es un grado, la frescura y la juventud se agradece y renueva, a la par que motiva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario